Escuchar nuestra voz interior

“La mente intuitiva es nuestro regalo sagrado,
y la mente racional su fiel servidor.
Hemos creado una sociedad que honra al sirviente
y se ha olvidado del don sagrado”
Albert Einstein

Cuando nuestra voz interior nos transmite su mensaje, cuando nuestra Alma dialoga con nosotros, lo hace de una manera misteriosa, adoptando los más diversos “lenguajes”.

Es importante entender que nuestra voz interior nunca se expresa a través del parloteo de nuestra mente racional. Esas conversaciones internas que en forma ininterrumpida mantenemos con nosotros mismos, que llamamos pensar, razonar o reflexionar, y en donde transcurren nuestras opiniones, prejuicios, creencias, especulaciones, evaluaciones de conveniencia y preocupaciones cotidianas, pertenecen al nivel del “yo individual" y están imbuidas en la lógica del ego. Este transcurrir de nuestra mente cumple un rol importante en nuestra vida, ya que generalmente a través de esta elucubración racional tomamos las decisiones a nivel práctico y cotidiano.

Cuando nuestra Conciencia se manifiesta lo hace de una manera más sutil y hay que estar presentes, centrados y en conexión con nosotros mismos para escuchar e interpretar correctamente su mensaje. Nuestra Alma no grita, sólo susurra para revelar su sabiduría y transmitirnos su mensaje cuando nuestra mente se aquieta y nos predisponemos a una escucha atenta y profunda. Es por esto que es fundamental brindarnos la oportunidad del silencio, a los efectos de conectar con lo más genuino de uno mismo y lograr oír la voz de nuestro espíritu.

Nuestra esencia utiliza diversos medios para hacer escuchar su Voz. Se comunica a través de nuestras intuiciones, corazonadas, visiones, sueños, imágenes internas, sensaciones corporales, coincidencias y sincronicidades. Descifrar estos mensajes no es tarea de nuestra mente racional. A esto se refiere Einstein cuando nos habla del regalo sagrado de nuestra mente intuitiva. En el mismo sentido Siddhartha Gautama (El Buda) nos dice: “Confía en tu mente de sabiduría, no en tu mente ordinaria y llena de prejuicios” y, a su vez Rumi, el célebre místico Sufí, nos señala que: “La inspiración que buscas ya está dentro de ti. Permanece en silencio y escucha”.

Estar atentos a nuestra voz interior es estar en conexión con nuestro propio Ser y con el Alma del Universo de la que somos parte. Esta Voz no expresa las ideas de nuestra mente racional, sino que manifiesta nuestro más íntimo Sí mismo. Todas las tradiciones espirituales nos señalan la importancia de estar en contacto con nuestra propia Voz a través de una actitud de atención y escucha profunda, con la certeza de que allí encontraremos la inspiración, la energía y la creatividad que necesitemos en cada momento de nuestra vida.

A esta sabiduría, que emerge desde lo más profundo de nuestro Ser, se la ha mencionado como “corazonada”, “instinto”, “intuición”, “sexto sentido”. Platón la denominaba “locura divina”, el filósofo Nicolás de Cusa la nombró como “revelación divina”, Mozart la describió como “una ráfaga” y el filósofo Edmund Husserl habló de ella como la “intuición pura”.

En el proceso de evolución y expansión de nuestro potencial, en la construcción de una vida plena y con propósito, es fundamental estar atentos a nuestra propia Voz y tener el coraje de emprender nuestro camino con corazón. En tal sentido, Carl Rogers 1 , uno de los pioneros de la Psicología Humanista, nos comparte su testimonio: “Jamás lamenté haber adoptado un camino que yo ‘sentía´, aunque a menudo en esos momentos me sintiera solo o tonto. He descubierto que siempre que confié en algún sentido interior no intelectual, mi decisión fue prudente”.